Vivir en estos tiempos puede ser abrumador. Tenemos un contexto muy denso por donde veamos.

La pandemia, la pobreza, las guerras, los problemas sociales, los problemas emocionales, las injusticias, y así la lista puede ser bastante larga.

Sí, vivimos tiempos complejos. Y para muchas personas resulta aún más complejo. De hecho, tristemente para muchas.

¿Te has llegado a preguntar, cuál es tu papel en toda esta red donde inevitablemente todos estamos conectados?

Todo lo que nos ha correspondido vivir en los últimos tiempos me ha hecho cuestionar muchas veces sobre cuál es mi papel, mi responsabilidad en esta problemática. ¿Te ha pasado algo similar?

Si tu respuesta es sí, entonces quiero compartir contigo 5 ideas sobre eso que SÍ puedes hacer para apoyar positivamente a toda la situación que estamos viviendo.

Iniciemos entonces.

  1. Cuida tu salud emocional.

Si tú no estás bien, no podrás ser de apoyo para nadie, ¡ni para ti mismo! Estar bien, en armonía y bienestar es el primer paso para poder tener claridad sobre las acciones que puedes tomar para contribuir más en todo esto que estamos viviendo.

Somos seres sociales. Todo el tema de la pandemia ha hecho que tengamos que redefinir la manera como nos comportamos y comunicamos con los demás.

No poder ver a tus seres queridos, no poder saludar a esa amiga, a ese amigo, a ese familiar con el abrazo y el beso como usualmente se hacía, aunado a posiblemente temas económicos, a preocupaciones por los estallidos sociales que experimentamos, y otra serie de factores, pueden provocar un choque emocional. 

Entonces si en todo este proceso que estamos viviendo te has sentido con esos bajonazos emocionales, ¡está completamente bien! No creo que haya una sola persona que no se haya sentido afectada por todo lo que hemos estado viviendo.

Acepta eso que sientes, no busques esconderlo o minimizarlo. Dependiendo de las circunstancias que te han correspondido vivir durante esta experiencia, es posible que necesites que alguien te apoye. Y sí, yo sé que muchas personas creen que acudir a un psicólogo o a un coach es porque algo en mi “no está bien”, o porque nos enseñaron desde pequeños que nosotros solos podemos, y claro que podemos, pero hay personas entrenadas para ayudarnos a ver las cosas desde otra perspectiva y nos pueden ayudar a salir de episodios retadores mucho más rápido.

Así que, si en algún momento has sentido que necesitas ayuda, es muy posible que la necesites. Te invito a que busques opciones para transitar esa situación de una manera más armoniosa.

Buscar tu bienestar siempre debe ser tu PRIORIDAD. Tú estando emocionalmente equilibrado puedes contribuir mucho más a las posibles soluciones en las que quieras participar.

2. Ten claros los límites de la empatía.

Sí, sé que puede sonar como raro. ¿La empatía tiene límites? Yo creo que sí y te voy a explicar porqué.

La empatía es la capacidad humana de conectarnos emocionalmente con los demás, pudiendo percibir, reconocer, compartir y comprender el sufrimiento, la felicidad o las emociones de otro.

Es una gran capacidad que tenemos para conectarnos y que nos hace de hecho vivir nuestra humanidad.

El punto es que muchas personas sufren mucho por manifestar o vivir su empatía, y una cosa es comprender el sufrimiento del otro y otra cosa es sufrir con la persona.

Y claro, cada persona sabrá donde están esos límites, pero algo que yo tengo claro es que al mundo no le sirvo sufriendo. El dolor estará siempre ahí y lo vamos a experimentar por múltiples razones. No podemos escapar del dolor, pero el sufrimiento es una elección. Y yo prefiero elegir aquello que me permita estar bien y tranquila.

Y no creo que eso me haga poco empática. Y tampoco que pretenda negar que hay cosas que deben cambiar por el bien de todos.

Si, hay mucho dolor afuera, pero no se puede combatir creando más dolor. Por las leyes universales, sencillamente seguimos creando más de lo mismo y por eso nos mantenemos en este círculo vicioso.

Comprender los desafíos que pasamos es crucial para poder transmutar en algún momento esto para vivir algo mejor como colectivo humano. Pero eso no significa que todos debamos sentirnos culpables por lo que pasa afuera, que nos llenemos de rabia por las injusticias del mundo que a la postre, no son sino un reflejo de esa vibración baja que manejamos a nivel colectivo, de esto que todos hemos creado.

NADA va a cambiar si como individuos no nos ocupamos de ser cada vez mejores seres humanos. Si no entendemos el potencial de nuestra mente, porque de nuevo, lo que vivimos es una creación colectiva. Cuando todo el tiempo buscamos culpables nos olvidamos de ver cuál es nuestra responsabilidad.

Y es por eso que yo decido que mi responsabilidad es mantener mi entorno en paz, en armonía y estoy segura de que en la medida que así lo hiciéramos, lo que proyectaríamos sería muy distinto a lo que ahora estamos experimentando.

3. Busca cómo servir mejor.

Estoy convencida que todos estamos aquí para ayudar, para servir en algún aspecto. 

Dentro de la gran cantidad de profesiones u ocupaciones, todas de alguna manera están para servir. Somos seres sociales, así que nos necesitamos, estamos para apoyarnos, pues todo el tiempo estamos interactuando con otras personas, con otros seres que tienen necesidades.

Es por eso que es muy importante que independiente desde donde sea que esté tu campo de acción busques servir mejor. Y puede ser algo tan sencillo pero poderoso, como ser amable con esa persona que siempre luce seria. El servicio es increíblemente diverso. No pienses en cosas exóticas o súper importantes, sino en cosas simples porque ahí es donde realmente está la clave de la vida.

Entonces la invitación es a que desde donde sea que tu estés e independiente de tu dedicación, te preguntes: 

¿Cómo puedo hacer mejor esto que hago todos los días?

¿Cómo puedo ayudar más a las personas en esto que hago?

¿Cómo puedo impactar positivamente a más personas en mi día a día?

Siempre habrá oportunidades… entonces la idea es buscarlas, crearlas.

Para servir mejor es importante considerar que es primordial remontarnos de nuevo al punto 1 que te menciono arriba; no puedes dar a los demás aquello que te niegas a ti mismo, debes estar bien tú primero y esto está lejos de ser egoístas. 

Así que para servir mejor asegúrate que te sientas bien, para poder dar más y mejor.

Sirve desde el amor… desde esa energía positiva que mueve a todos los seres humanos.

4. Construye el mundo en el que quieras vivir.

TODO el tiempo estamos creando. Lo que hoy experimentas es el resultado de las causas que activaste un tiempo atrás. Es la ley de causa y efecto que es una ley universal. 

Nada sucede porque sí. Todo lo que ocurre es por una causa, algo que se hizo o se dejó de hacer en el pasado.

Si queremos cambiar esa realidad que estamos experimentando, entonces hay que activar causas distintas.

Y no hablo de creer que somos como un mesías o salvador y que debemos salvar el mundo; eso sería algo utópico. Pero lo que no es utópico es desde tu entorno empezar a activar las causas que puedan hacer que tú estés mejor, que tu familia esté mejor, porque en la medida que creemos estos entornos armoniosos, podremos ir creando un entorno social también más armonioso.

Vivimos en un universo que se mueve por vibración y la física cuántica lo ha estado demostrando en los últimos años. Todo aquello que sentimos, que son nuestras emociones, son las que componen esa malla de comunicación con la que le informamos algo al universo, y ante lo que él responde.

A quién no le ha pasado que empieza su día de manera negativa, por ejemplo, te levantas tarde y eso hace que te enojes y de ahí en adelante tu día sea una pequeña pesadilla: no alcanzas a desayunar, por el afán se te queda algo y debes devolverte, hay mucho trancón (o tráfico) para llegar a donde vas, y así sucesivamente. Esto sucede porque permitiste crear un círculo vicioso. Si por el contrario rompes esa cadena de rabia o frustración por un momento y cambias de disposición, con plena seguridad lo que ocurre en el resto del día será muy distinto.

El universo siempre está respondiendo ante esa emoción predominante que estás comunicando.

De esa manera todo el tiempo manifestamos las experiencias que vivimos. De esa manera vamos construyendo nuestra vida y como humanidad la realidad colectiva.

¿Cuál es la mejor manera de construir el mundo en el que quieres vivir? Vivir con coherencia, vivir de acuerdo con todos esos valores que para ti son innegociables. Dar ejemplo, porque es la mejor manera de enseñar a los demás. Y sobre todo, actuar siempre pensando no solo en tu bienestar sino en el bienestar de tu entorno.

Mantener estados de dolor, de rabia, de frustración va a generar más de lo mismo. ¿Desde dónde crees que debes empezar a crear el mundo en el que sueñas vivir?

Te invito ahora a que te hagas estas preguntas:

  • ¿Cuáles son las primeras acciones que puedo hacer para empezar a construir el mundo en el que sueño vivir?
  • ¿Cómo puedo empezar a vivir más desde la coherencia?
  • ¿Qué debo dejar de hacer porque no contribuye a vivir la vida que sueño vivir?

Esas respuestas te darán claridad sobre pequeños pasos que puedes tomar en tu vida para contribuir en la creación de ese mundo en el que quieres vivir.

5. Asegúrate de ser parte de la solución, no del problema

El dolor que experimenta el mundo es producto del dolor de millones de vidas de personas.

Hay demasiadas personas que mantienen en estado de supervivencia. Que todo es una lucha, porque claro, hay muchas personas que no tienen cubiertas sus necesidades básicas y cuando eso sucede, no puedes pensar en nada más que mantenerte vivo.

Al margen de las razones por las que experimentamos estos grandes niveles de inequidad, que son increíblemente variadas y que van a depender de lo que cada persona piensa, quiero contarte lo que yo pienso y creo, y cómo busco ser parte de la solución y no del problema.

Primero creo que todos experimentamos en esta vida aquellas lecciones que nos permiten evolucionar. De hecho, si ves historias de personajes famosos o incluso tu historia o de personas cercanas, seguramente habrás escuchado que esos eventos desafiantes y dolorosos que experimentaron fueron los que les dejaron sus más grandes enseñanzas y los que los llevaron a ser más fuertes, poderosos y grandes.

Creo también que desconocemos tanto nuestro poder personal, que pasamos mucho tiempo de nuestra vida culpando a Dios, a la vida, a los demás por esas cosas que no hemos logrado, o por las cosas que no se nos han dado en la vida.

Yo misma dentro de mi familia tengo un gran ejemplo sobre la importancia de reclamar el poder personal que tenemos. Mi papá. Él experimentó mucha pobreza en su niñez, tuvo que trabajar desde muy niño cargando mercados en la galería o plaza de mercado como le dicen en distintas partes. Tuvo que asumir un rol de proveedor desde muy joven para responder por su mamá y sus hermanas. En una época donde quizás todo era más difícil de lo que es ahora, recurrió a todo su poder interior para salir de la pobreza, para crearse oportunidades y a los 30 años teniendo ya 6 hijos, era una persona independiente en el negocio del transporte. Se hizo a pulso y logró cambiar esa historia de pobreza que hubiera condenado a muchos. 

Definitivamente mi papá es mi gran ejemplo de adueñarse de ese poder interno que todos tenemos.

Lo que ocurre en la gran mayoría de los seres humanos, es que no son conscientes de ese poder y por eso lo ceden constantemente.

Yo creo que gran parte de todas las problemáticas que experimentamos como humanidad es porque está compuesta de seres des-empoderados, que muchas veces esperan soluciones externas cuando todo finalmente inicia en lo que cada ser gesta desde su mente, desde el lugar donde ocurre todo el proceso de creación.

Es por eso que para mi ser parte de la solución es acudir y usar ese poder personal que tenemos. Ocuparnos de entender que nuestra mente es poderosa y entender también, que desafortunadamente muchas veces no la usamos bien. No nos ocupamos de que esté limpia, no entendemos el poder que tiene todo lo que pensamos y ahora más en estos tiempos de redes sociales, de inmediatez, la saturamos de todo cuanto llegue, y ten en cuenta algo: una mente saturada nunca será sana y una mente que no es sana no podrá experimentar la plenitud.

Clamar ese poder personal es el deber de todo ser humano. De saberse artífice de su destino. De comprender que hay una conexión profunda en el universo, y en la medida que aprendamos ese lenguaje, aprenderemos a manifestar más en sintonía con lo que soñamos y anhelamos.

Sé entonces parte de la solución usando tu poder personal para tu beneficio y el de los demás.

No cedas tu poder, usa tu energía de la mejor manera y no alimentes más la rabia, la frustración y el dolor del mundo.

Quiero terminar este artículo recordándote que de todo lo que vivas, lo más importante es que estés abierta/abierto a interiorizar los aprendizajes de esas experiencias. Estoy segura que hay un para qué relacionado con todo lo que vivimos y poder tener esa apertura para APRENDER, es la clave para fluir más fácil con todo lo que nos corresponde vivir.

Me encantará saber qué otras cosas crees tú que podemos hacer para contribuir en tiempos de crisis. Deja tus comentarios abajo. ¿Qué resonó más contigo? ¿Cuáles puntos ya los estás practicando y cuáles crees que puedes empezar a usar desde ahora?