Lo que tu piensas de ti y lo que te dices a diario, dice mucho de ti. ¿Has dedicado tiempo a pensar en cómo es tu trato hacia ti mismo?

La única persona con la que estarás completamente compenetrada durante las 24 horas de los días que estás destinado a vivir, eres tu mismo, así que ¿cómo está siendo esa convivencia? Si no lo has evaluado, te invito a que lo hagas y que saques tus propias conclusiones sobre lo que evidenciaste.

Una persona saludable tanto emocional como físicamente tendrá con plena seguridad una convivencia armoniosa consigo misma; si encuentras que ni tu mismo te “aguantas”, ¿cómo esperas que sean tus días con tu entorno? Presta atención a lo que te dices a ti mismo a diario, y revisa si te tratas con cariño y amor, o si es un trato duro y reprochador; ¿qué crees que te conviene mas?

Soy una convencida que todo tiene un efecto expansivo, así que no podremos tener familias felices ni entornos amorosos si no tenemos una sana relación con nosotros mismos. Estar bien es nuestro principal responsabilidad, y eso incluye cómo te estás tratando; difícilmente podrás amor real a los demás si no tienes claros tus sentimientos hacia ti mismo … Amarte profundamente, valorarte y tratarte con amor son claves para poder empezar a transformar todo, ¿te animas?