En esta oportunidad quiero hablar sobre la oscuridad, pero desde la perspectiva de todo aquello que nos aleja de la bondad y el amor. Cada ser humano se enfrenta en algún momento ante la decisión si hace brillar su luz propia o si se entrega a la oscuridad; todos tenemos, por principio de creación universal, aquella dualidad y es precisamente ese el quid del juego terrenal, decidir de qué lado jugar. Seguramente todos nos enteramos de una u otra forma sobre los acontecimientos del día a día, la violencia, las guerras, los abusos y muchos nos preguntamos, y cómo pueden hacer eso? Sin justificarlo ni mucho menos, con alguna frecuencia me pongo a pensar, cómo habrá sido la realidad de todas aquellas personas a las que llamamos criminales, terroristas, etc. para decidir recorrer el camino de la oscuridad? Sé que bajo los ojos de todos aquellos que intentamos cada día hacer nuestro mejor esfuerzo y hacer lo correcto, podemos pensar, es que no hay justificación.

Soy una convencida que nuestro lindo planeta tierra, es un lugar donde venimos a experimentar todo, desde los horrores más grandes hasta las noblezas más sublimes y es por eso que nuestra existencia se compone de una secuencia de experiencias y sensaciones únicas; a título muy personal –no pretendo que quienes me lean necesariamente compartan mi pensar, aunque sé que algunos si lo harán- creo que el alma que todos tenemos es inmortal y pasa por una serie de experiencias vivenciales en las que ya como seres encarnados, experimentamos aquello que es necesario para poder continuar con nuestro camino evolutivo; precisamente aquellos quienes ahora no elegimos dañar al otro, hacer sufrir, causar dolor, es porque ya en otras experiencias lo hicimos y aprendimos lo propio. Sé que no es fácil entender que cada persona tiene un nivel de conciencia proporcional a su forma de actuar y como decía arriba, sin ningún ánimo de justificar comportamientos, creo que observar los hechos desde la empatía, nos puede dar otra perspectiva del porqué del proceder de algunos seres.

Ante nuestra realidad humana, obvio que debemos buscar maneras de corregir aquellas acciones que atentan contra el bienestar común y la integridad humana y mantener un orden, por supuesto!; que no debemos ser permisivos, que debemos buscar la manera de mantener entornos armoniosos y pacíficos es una realidad. Sin embargo, mirar a aquellos que de acuerdo a los rótulos de la humanidad los etiquetamos como “malos” con odio, rencor y sentimientos de baja vibración, realmente crees que ayuda? Recordemos los muchos pensamientos y reflexiones que vemos con frecuencia sobre el juzgar a los demás; si todos venimos de una misma fuente que es Dios, el creador, o como queramos llamarlo, y su esencia es el amor, y eso es lo que proclamamos en nuestra vida, entonces dónde queda la coherencia cuando nos aproximamos con sentimientos alejados de ese amor ante aquellos que en esta existencia deciden jugarle a la oscuridad? Los invito a que sea el amor quien guíe nuestra vida bajo todas las circunstancias.

Les dejo este enlace a propósito del tema de una entrevista a la candidata al premio nóbel Mala Yousafzai sobre sus pensamientos ante las amenazas de muerte que tuvo y que de hecho se materializaron ante el ataque al cual sobrevivió.