¿Qué nos llevaremos cuando cada uno termine de escribir su libro de vida? El gran misterio de la real finalidad de la vida y de que podría haber cuando nuestro ciclo haya terminado, tiene una interpretación individual y particular de acuerdo a la realidad y creencias de cada quien, sin embargo, independiente de lo que cada uno crea es válida la pregunta de ¿qué podrá ser más valioso que apreciar de cada pequeño detalle que experimentamos día a día?

En medio de una agradable charla en una tarde-noche de variada música y variadas bebidas que tuve la oportunidad de compartir con mi familia hace poco, no dejó de haber espacio para hacer mención de que ese momento que estábamos viviendo no se iba a repetir, por lo tanto sería único tal y como son en realidad cada momento que experimentamos, sólo que ¿qué tan conscientes somos de eso? Cuántas veces no posponemos cosas, pensando que habrá otra oportunidad, pero ¿qué nos puede dar seguridad de que la habrá?

¿Con qué frecuencia nos tomamos el tiempo de ver los colores del atardecer o amanecer que nos ofrece el cielo, de la nueva flor o nueva hoja que está naciendo? ¿Han visto lo brillante de las hojas que están por abrir y nacer? Tenemos tantas distracciones que si no las aprendemos a manejar nos robarán la magia de apreciar la belleza de aquellos pequeños detalles que siempre están ahí para apreciarlos.

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“Escribe en tu corazón que cada día es el mejor del año” Ralp Waldo Emerson

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Un día o un momento para ser especial no necesita de grandes preparaciones o de circunstancias especiales, lo único que requiere es nuestra total atención y “presencia”, de nada más… así que la invitación para todos es para conectarnos con la grandeza que tiene cada momento que vivimos porque no se repetirá tal como lo experimentamos, ni las mismas circunstancias, ni las mismas emociones, ni los mismos olores, sabores, sensaciones… qué mejor legado que cuando tengamos que irnos de esta, nuestra experiencia en la tierra, podamos decir, no desperdicié los momentos que la vida me regaló, los viví y los sentí como si fueran los únicos, porque eso son, únicos!

Que cada momento único que cada uno de nosotros vivamos lo acompañemos con la grandeza de nuestro ser, de nuestra presencia genuina y nuestra consciencia.