Estamos en un planeta donde todo cuanto nos rodea se rige por la dualidad: Luz – Oscuridad, Día – Noche, Femenino – Masculino, Sol – Luna, Arriba – Abajo, Ying – Yang, Calor – Frío, Vida – Muerte, Bien – Mal, etc. El completo equilibrio de cada uno de los componentes son los que permiten llegar a un estado armónico, ya que no se trata de anular ninguno, porque hacen parte de la naturaleza del universo en el que vivimos. Así mismo entonces, hay un equilibrio que muchas veces no se alcanza a dar, y por ende hay muchas existencias “incompletas” e infelices, y hablo de encontrar la proporción adecuada entre Dar y Recibir; seguramente conoces personas que están entregadas al Dar, pero no tienen la consciencia de merecimiento y por eso reciben muy poco. Hay que tener desarrollado el merecimiento para comenzar a recibir todo lo que Dios, la fuente, el universo nos quieren dar; pongámonos a pensar, ¿a qué padre no le gustaría poderle dar todo lo que merece a sus hijos? Así mismo funciona la vida, sin embargo, debe haber un equilibrio … no podemos esperar recibir si no estamos dispuestos a dar, y el término Dar es muy amplio: puedo dar mi tiempo, dar mi sonrisa, dar mi bondad, dar mi consejo cuando alguien lo requiera, dar mi conocimiento, dar mis buenos deseos, dar mi cordialidad, dar mi amor, dar mi buena energía, dar de mi dinero en los casos que tu ser diga que es lo correcto. Hay muchas cosas que podemos dar y lo más importante es darlas con todo el corazón.

Ahora pasemos al Recibir, y preguntémonos, ¿siento que realmente merezca las situaciones, las cosas, etc que espero para mi vida? En caso que no, sería importante encontrar las razones por las que crees que no lo mereces, porque mientras no estemos abiertos a recibir difícilmente llegará a nuestra vida aquello que anhelamos. Puede ser común sentirnos algo culpables cuando tenemos o recibimos más que los demás, sin embargo, ese sentimiento no nos apoya, pues la culpa anula por completo el sentido de merecimiento, además resuena con el miedo, por lo cual sólo atraeremos escasez. La clave para seguir recibiendo las bendiciones del universo es la gratitud, agradecer todo es un acto sublime y abrirá las puertas de la abundancia; es muy importante practicar la gratitud en nuestro día a día: al levantarnos por poder abrir los ojos, cuando comemos, cuando vemos a nuestros seres queridos, cuando vamos a descansar después de un día largo… tenemos muchas cosas por agradecer siempre.

Todos nosotros, los seres humanos, por el sólo hecho de estar habitando en este plano, tenemos el derecho de llevar vidas plenas, convenzámonos de ellos, y además, que es nuestro deber hacer feliz al único ser que se nos ha puesto a cargo, que somos nosotros mismos, y que tenemos absolutamente todos los recursos para accionar lo que debamos y encausar nuestra vida a pesar de las situaciones externas que pueden ocurrir; no tenemos control sobre lo que pase fuera, pero si somos completamente autónomos para direccionar cómo queremos que sea nuestro interior.

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No dejes que la gente te lleve a su tormenta. Tu atráela hacia tu paz. Tay

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Encontrar el equilibrio entre el Dar y Recibir es pues, una tarea importante a revisar y de hallar para así tener vidas más plenas, ya que entre más personas seamos felices y plenas, eso poco a poco se irá magnificando y así la realidad colectiva puede ir cambiando gradualmente. No estamos aquí para cambiar al mundo, pero si podemos obrar cambios transformadores en nosotros mismos y de esa manera poner nuestro grano de arena.

Si damos todo lo que debemos dar y de la forma adecuada, con toda seguridad recibiremos aquello que merecemos, confiemos en las fuerzas sabias del universo!