*** No soy buen@ para esto ***

*** Hay que sufrir para lograr algo ***

*** El dinero no se da en los árboles ***

¿Te suenan familiares estás frases? Nuestra vida se ve complemetamente impactada por nuestras creencias, pues ellas ponen un prisma en nuestra visión, y de acuerdo a lo que creemos, es como vemos el mundo. Así entonces, si fuimos criados en un entorno con ideas de escasez, con mucha seguridad crecimos con creencias de carencia y con base en eso se va moldeando la realidad que vivimos. Sin embargo, ese no es realmente el problema en sí, pues de alguna manera no tuvimos control sobre el entorno que nos iba a rodear siendo niños; el desafío real es que cuando tengamos el nivel de consciencia apropiado, podamos hacer un análisis profundo de las cosas en las que creemos, y revisar cuáles nos limitan nuestra vida; este es un sano ejercicio de hacer en cualquier momento de nuestra vida, pues las creencias están constantemente cambiando, así que inconscientemente podemos estar incorporando o desechando creencias.

Reconocer la importancia de las creencias empodera mucho nuestra vida, porque nos da la oportunidad de estarnos revaluando constantemente sobre cómo la estamos conduciendo e identificar a la luz de los hechos, qué creencias nos impulsan y cuáles nos limitan. Nuestros comportamientos y conductas obviamente están directamente conectadas con nuestra personalidad, pero también con las cosas en las que creemos; todos aquellos aspectos de nuestra vida en los que ya sea por miedo o por falta de interés no tenemos el avance que quisiéramos, podrían estar siendo afectados por algún tipo de creencia.

No todo en lo que creemos es real, y eso no es algo fácil de entender, pues muchas veces nos aferramos fuertemente a las creencias pues sencillamente se vuelven parte de nuestra esencia; sin embargo, asi no se fácil, es un buen ejercicio de salud mental, preguntarse en distintas circunstancias de la vida, ¿cómo está relacionado esto que estoy viviendo con mis creencias? Les garantizo que los hallazgos pueden ser sorprendentes: cuando se hace el click al encontrar esas relaciones, y al empezar a buscar maneras de reemplazar las cosas que no me hacen bien por creencias empoderantes, la vida nos puede cambiar mucho.

Para estar en constante cuestionamiento de lo que creemos hay que tener una actitud curiosa ante lo que constantemente nos pasa, y esto demanda estar atentos y presentes; es muy común que sencillamente nos pasen las cosas y no seamos conscientes de las mismas, pues el día a día nos absorbe. Despertemos esa curiosidad del niñ@ interior que todos tenemos adentro y que nos permitirá sensarnos continuamente sobre como nos sentimos, sobre lo que estamos sintiendo, sobre lo que nos hace bien y lo que nos hace mal; a través de esta indagación constante con seguridad podremos comenzar a conectarnos con aquellas creencias que no nos ayudan, a irles quitando su poder y ser capaces de renovarlas por creencias que nos impulsen hacia adelante.

El coaching es una excelente herramienta para hacer una conscientización del tipo de creencias que manejamos en nuestra vida. Contáctame si quieres más información sobre cómo el coaching te puede apoyar.

Para finalizar les comparto una frase que encaja muy bien en esta reflexión y hace referencia a la libertad que cada uno de nosotros tiene, para elegir en qué queremos creer:

*** Cada quien cree en lo que quiere creer; por eso es mejor creer en lo que nos hace bien. Krishnamurti ***

Los invito a mantener despierta esa actitud curiosa, a que nos autoindaguemos y a que actuemos para que seamos poderosos en aquel lugar donde tenemos total autonomía: nuestro espacio personal.

Bendiciones!