A propósito de los disfraces propios de este día 31 de octubre, me di cuenta que hacer alusión a los mismos encajaba muy bien con el post que estaba preparando. En muchas ocasiones nos puede ocurrir que basamos nuestra vida, nuestros sueños, nuestros logros en factores externos a nosotros, y cuando los mismos no están, todo se derrumba; es decir, que de una u otra manera hay momentos en que disfrazamos o maquillamos nuestra realidad por temor a afrontarla tal y como es.

Quise tratar este tema ya que vi hace poco una película del director Woody Allen y se llama Blue Jasmine; en esta película que me gustó muchísimo y que cuenta con la actuación brillante de Cate Blanchett, se puede apreciar precisamente lo que ocurre cuando has construido tu vida sobre bases falsas, ajenas a ti, cuando juegas a llevar una vida pero nunca tienes tu las riendas. En el caso de la película, muestra lo riesgoso que puede ser pues sencillamente se pierde la identidad y hasta la cordura por empeñarse en vivir en un pasado que ya no existe además de no poder asentar bien los pies en el piso para reconstruir una vida que de un momento a otro se desmorona.

Pienso que la clave para que cuando momentos fuertes lleguen a nuestra vida y no perdamos el norte, es precisamente estar en presencia y asegurarnos de llevar una vida propia, auténtica y no una existencia disfrazada, llevar el rol protagónico de nuestra vida y no dejarnos llevar por lo que los demás digan que debemos hacer; la existencia de cada ser humano debe basarse en la individualidad, en el sentido de que el ser humano principal que te puso Dios, la creación, el universo a tu cargo eres tu, así que las motivaciones que te mueven, los sueños que te impulsen deben ser los tuyos; que los compartas con las personas que están en tu camino, por supuesto que si, pero ante todo que sean los tuyos y que construyas la manera de materializarlos con amor.

Llevar vidas auténticas, con sus respectivos aciertos, desatinos, aprendizajes, hacer las cosas a tu manera es lo único que te puede asegurar lo más importante: estar lleno de ti en cada momento. No más disfraces, no más evasión, conéctate con tus sueños, tus ilusiones, tus deseos y pon a rodar las acciones que te llevarán al estilo de vida que anhelas. En este proceso el Coaching te puede apoyar poderosamente; si quieres conocer más al respecto contáctame que estaremos complacidos de compartir contigo información que puede resultarte muy valiosa.